Depresión

¿Te sientes triste o desgraciado continuamente y no puedes evitarlo?
¿Piensas que eres un fracaso y que las cosas no van a cambiar por más que lo intentes?
¿Has dejado de disfrutar de aquellas cosas que antes te gustaban?
¿Tienes sentimientos de culpabilidad? ¿Lloras con frecuencia?
¿Crees que no vale la pena vivir? ¿Te asalta la idea de que lo mejor sería desaparecer?
¿Estás más irritable de lo habitual? ¿Te has descuidado?
¿Te cuesta levantarte por las mañanas? ¿Te cuesta coger el sueño?
¿No puedes dejar de comer? O ¿Has perdido el apetito?

La Depresión genera una ruptura brusca en el estado de ánimo del individuo. El rasgo más común en todos los trastornos depresivos es la presencia de un ánimo triste, vacío o irritable, acompañado de cambios, principalmente corporales y cognitivos, que interfieren considerablemente a la capacidad funcional del sujeto.

Puede generar tristeza, ira, frustración, infelicidad e incluso abatimiento, e interfiere en la vida cotidiana de la persona. Es el trastorno que genera más desarreglo o interrupción del estado de ánimo.

Una etapa a tener en cuenta por el aumento de riesgo es el embarazo y el posparto, son etapas vitales de la mujer con un mayor índice de aparición de sintomatología depresiva, como consecuencia de las alteraciones hormonales sufridas.

La sintomatología es:

  • Aparece un estado de ánimo deprimido durante la mayor parte del día.
  • Poco apetito o sobrealimentación.
  • Insomnio o hipersomnia.
  • Poca energía o fatiga.
  • Baja autoestima.
  • Falta de concentración o dificultad para retomar decisiones.
  • Sentimiento de desesperanza.